Veinte años después…

Como nombrara el novelista Alejandro Dumas una de sus obras «Veinte años después» (autor también de «Los tres mosqueteros»), heme aquí después de haber iniciado un proyecto que finalmente derivó en la creación de una empresa de la cual el pasado 7 de febrero de este 2017 celebramos 20 años de existencia, hoy puedo citar el dicho popular «No es lo mismo Los tres mosqueteros que Veinte años después», en estos años los grandes cambios que la empresa ha tenido que sufrir han sido en su mayoría consecuencia de la evolución tecnológica que nos ha llevado transformar en varias ocasiones el core (núcleo) del negocio.

Iniciamos como muchos negocios pequeños vendiendo equipo de cómputo ensamblado o también llamado «cajas blancas» por allá de fines de siglo (siii de siglo!!!) e inicio de este con tan sólo uno o dos proveedores, entonces era un excelente negocio pues había poca competencia y los porcentajes de ganancia eran bastante atractivos. Dominamos prácticamente todas las versiones de sistemas operativos de Microsoft, MS-DOS, el naciente Windows hasta llegar al muy recordado Windows 98.

Posterior a esa etapa inicial y que ayudó a consolidar la Sociedad Anónima, fuimos migrando hacia la atención de empresas y con ello la instalación de cableado estructurado que tuvo su breve apogeo los primeros años posteriores al 2000 acompañado del Internet, consecuencia de esto llegamos a capacitarnos en servidores Windows y los primeros contactos con Linux, desde entonces fue mucho más acelerada las transiciones que hemos tenido, pues como cualquier negocio había altibajos empujándonos a decisiones rápidas. Una de ellas fue el dejar de ser el «hombre orquesta» que estaba en todo y dedicarme más a la asesoría dejando encargada en 2007 a mi esposa Erika. Seguramente esto fue una de las decisiones más difíciles para mí, pero sorprendentemente después de una breve caída en el crecimiento de ventas, repuntó y pudimos estabilizarla, para entonces la tecnología entraba en una etapa de miniaturización (ahora conocida como movilidad) en donde se buscaba mayor portabilidad despegando las ventas de laptops y volviéndose más asequibles para mucha gente.

En general la venta de equipo dejó de ser el negocio que era, para el 2010 era complicado apostar a la venta de productos por lo que nos ubicamos en un nicho diferente, los servicios tales como soporte técnico, reparación de equipos, instalaciones, automatización, etc. en donde la competencia existe pero deja mucho que desear, durante este proceso varios clientes fueron siendo descartados dado nuestro perfil de atención empresarial, lo que al inicio parecía malo, pero a mediano plazo nos permitió concentrarnos en los clientes más grandes que si bien no les es un problema la compra de equipamiento tecnológico si lo es el contar con soporte confiable.

En estos últimos años el software ha sido todo un tema, pues ahora todo sigue la doctrina del SaaS («Software as a Service» o Software como servicio) vimos el nacimiento de negocios de renta de música en línea, así como películas, almacenamiento, programas ofimáticos, etc., al día de hoy se pueden rentar hasta servidores e infraestructura de red conocida como en la Nube. No podemos ser ajenos a ello, cobrar por evento se volvió complicado y a veces injusto tanto para los clientes como para nosotros como proveedores, por lo que recurrimos a un esquema de arrendamiento de servicios de soporte, la gran mayoría de ellos a distancia, por lo que se desarrolló un Centro de Ayuda (Help Desk) mediante un call center que atiende a los diversos clientes empresariales, así como a los clientes por evento (que al día de hoy son los menos).

Nos enfocamos en micros y pequeñas empresas (MiPyMEs) quienes difícilmente pueden darse el lujo de tener personal de planta específico para dar soporte a sus usuarios y equipos, sin embargo el cambio de paradigma de la atención a distancia es lo que complicó un poco la adopción del servicio, aun cuando más del 95% de las solicitudes se resuelven de forma no presencial los clientes se sentían mal atendidos por el hecho de no estar presentes físicamente, pero poco a poco fueron apreciando la ventaja de tener una respuesta casi inmediata a sus problemas; es decir, no hay que esperar a que el técnico se desplace al lugar o que tenga el tiempo de hacerlo, que es donde la mayoría de este gremio informático tiene fuertes carencias, los tiempos de respuesta y la formalidad, otro factor sensible para los clientes es que se les abarata el servicio, pues cuentan con servicio prácticamente ilimitado y en un horario más amplio.

Hoy se presentan nuevos retos con los equipos móviles, el soporte que requieren, la dificultad de su reparación, el cómputo móvil y en la nube, el trabajo extra muros de las empresas, las redes sociales, etc., indudablemente debemos esperar más cambios en la forma de trabajo y hasta de entretenimiento, la convergencia tecnológica que estamos viviendo con televisiones, teléfonos y demás equipo «inteligentes» en donde el Internet es la estrella de todos estos cambios sin duda provocará grandes cambios en nuestra forma de vida, sobre todo en la de nuestros niños y jóvenes.

Comparando el mercado que teníamos hace 20 años al de ahora sorprende que podamos seguir en el negocio de la tecnología, pues es lo que se conoce como un negocio de ocasión, es decir eres bueno en algo dedícate a ello, pero si te cambian la necesidad, desaparece la oportunidad.

Esperemos platicar los cambios y nuevos éxitos en otros 20 años, seguramente será sorprendente vivirlos.

yo3

Autor: Barbarín Rionda Ramírez, Ingeniero con más de 20 años de experiencia en Tecnologías de la Información y Diseño de Procesos.

No Comment

Se el primero en poner tus comentarios.

Leave A Comment

Please enter your name. Please enter an valid email address. Please enter a message.

%d bloggers like this: